Lanzando flores a la escarcha color violeta que le dan los rayos provenientes de no se donde, que te dan ese no se que que tanta falta me hacia, cubre mis pies; el reino de las hadas de la nieve se encuentra pasando las montañas del dolor rodeando el lago de la calamidad, aun así llegare a la puerta del castillo del rey carmesí para tocar una dulce melodía que nos haga recordar los días de batalla en los campos de margaritas, las mismas que estaban cubiertas de un denso carmín, el color de la batalla en contra de los gigantes que han invadido el bosque de las dríades sin alma......emanas energía que calienta cada suspiro y que a la ves me va quitando el aliento para que una vez mas termine en el principio ese principio que comenzó en aquellas heladas montañas donde los labios se pintaban de purpura con solo un soplo de tu gélido aliento, donde la ventisca te paralisaba porque arrastraba el alma del terror que esperaba oculta hasta que todo se obscureciera completamente para venir a atormentarme otra, otra, otra y otra ves hasta que ya no quedara nada de mi...
Y aunque se que la historia se sigue repitiendo tan frecuentemente como los latidos de mi corazón, y aún aprendido de memoria, sabiendo lo que va a pasar, lo vuelvo a hacer; tan solo por estar las pocas veces a tu lado...
...probare del dulzor de tu boca, llenare estos espacios que me quedan con un pastel de amnesia cubierto con mermelada de olvido; que rica sabe; no recuerdo su sabor...
... y del quedarme junto a ti en un reino que no tiene sentido, prefiero quedarme en el mas dulce eco de tu voz...
me encontré un panecillo relleno de mermelada de cereza, creo que este no es el camino, este va a los campos de las silfídes que siguen buscando sus sombras...
...seguiré buscando el licor frambuesa entre la escarcha que no deja respirar a los frambuesos de mi reino...
